El vino de noviembre: Serres Velles Macabeu

Hay vinos que explican un paisaje mejor que mil palabras. El Serres Velles Macabeu, de Montrubí, que nace de viñedos viejos de Macabeo, es uno de ellos. Tras sus matices dorados se esconde la historia de un trabajo minucioso que empieza en la viña y termina en una copa llena de matices.

De entrada, es un vino especial que nace de una doble vendimia: una cosecha temprana en septiembre, que aporta frescura y tensión, y una segunda en octubre, que añade cuerpo y estructura. Después fermenta en acero inoxidable y se afina en barricas nuevas de roble francés de 500 litros, donde gana complejidad sin perder su esencia mediterránea.

Al servirlo en copa, el Serres Velles Macabeu recuerda las mañanas de bosque, con aromas de pino, hierba seca, jengibre y fruta blanca madura. En boca, su mineralidad y frescura reflejan el carácter calcáreo del terruño. Tiene un final largo y vibrante. Acompañando una comida, se disfruta especialmente con pescado al horno, arroces, tablas de quesos o algún guiso de carne.

El Serres Velles Macabeu es más que un vino blanco, es una interpretación del tiempo y del lugar, una manera de entender esta variedad noble capaz de transmitir identidad.

Búscalo en tiendas o en nuestra web. Su PVP aproximado es de 22 euros.

Serres Velles Macabeu, de Montrubí
Serres Velles Macabeu, de Montrubí