«Montrubí: paz entre viñedos», en El PAIS

 

 

«Montrubí: paz entre viñedos»

En un artículo firmado por Mar Rocabert Maltas en El País, la periodista detalla algunas de las particularidades que hacen de Finca Montrubí un espacio único y singular para disfrutar del enoturismo en un entorno de paz y tranquilidad entre viñedos. Recogemos algunos fragmentos:

“Bien acomodada entre las Serres Velles y la Serra del Bolet, la bodega Montrubí se encuentra dentro de una finca de más de 100 hectáreas, ocupada por bosques y campos, de las cuales unas 40 están dedicadas al viñedo. De allí salen unas 50.000 botellas de vino al año, bajo el sello de la denominación de origen Penedès. Si hay una especialidad en la casa es el sumoll, una variedad que se había perdido en la zona tras la filoxera y que Montrubí se ha empeñado en recuperar. Hace ya 25 años elaboraron el primer vino 100 % sumoll (Gaintus), y este año lo celebrarán con una programación de actividades culturales”, comienza el texto.

Continúa haciendo mención a la actual oferta gastronómica, “de cocina de proximidad y de temporada, con ingredientes recogidos directamente de su huerto”, detalla. Con la posibilidad, para quienes se acerquen, de disfrutar del menú diario de 25 euros, “que vale mucho la pena”, o del menú degustación de 120 euros, que incluye maridaje. Todo ello, añade, servido en un “elegante restaurante ubicado en una casa indiana de principios del siglo XIX”.

“Una terraza donde el tiempo se detiene”

“Delante del restaurante, y con vistas a los viñedos, se extiende una gran terraza donde parece que el tiempo se detiene”, continúa el artículo. Describe también “una piscina de piedra perfectamente integrada en el entorno –solo disponible para quienes se alojan en el hotel–, que se ha convertido en otro de los atractivos de este tranquilo rincón del interior, rodeado de caminos llanos para hacer excursiones a pie o en bicicleta”, entre las cuales destaca el paseo hasta el Balcón del Penedès, desde donde se obtienen vistas panorámicas de toda la finca.

Y para completar la experiencia, señala, “hay que quedarse en el hotel”, ubicado en una de las masías más antiguas de l’Avellà. “Casa Gran 1771 recuerda el año de sus piedras más antiguas. Reformada por completo, pero manteniendo partes originales, dispone de diez habitaciones con suelos y vigas de madera. Todas diferentes, pero amplias y cómodas. Más allá de las comodidades de un hotel de cinco estrellas, el mayor lujo de Montrubí es el entorno”.

«En Montrubí se viene a dejarlo todo atrás, sobre todo el teléfono, que en muchas zonas no tiene buena cobertura», concluye el texto.

Podéis recuperar el artículo completo siguiendo este enlace.
Montrubí, piscina exterior
Montrubí, piscina exterior | Vilateral